El conejo es ese alimento que muchas veces desprestigiado por ser una de las carnes más baratas que nos podemos encontrar en los supermercados y las carnicerías. Sin embargo, su carne es gustosa y muy rica en proteínas, además de ser baja en grasas y en calorías. Es decir, perfecta para cualquier tipo de dieta.

Es por eso que el conejo es una de nuestras carnes favoritas: económico, saludable y sabroso, ¿qué más se puede pedir? Para honrarle, en esta receta os traemos un conejo a la mostaza tan exquisito como elegante para quedar como un chef de calidad en cualquier tipo de comida o cena. Te chuparas los dedos con él. Literalmente.

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Receta de conejo a la mostaza
Plato Carne, Conejo
Raciones
Personas
Ingredientes
Plato Carne, Conejo
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Instrucciones
  1. Empezamos esta receta pelando una cebolla y dos dientes de ajo previamente lavados y enjuagados que, a continuación, serán picados. A su vez, pelamos también una zanahoria y la cortamos en pequeños daditos.
  2. Por otro lado, vamos ya manos a la obra con el conejo. Importante, pedirlo troceado ya en la carnicería para facilitar la labor del cocinado. El primer paso que haremos sobre dicho ingrediente es el de salpimentarlo y rebozarlo vuelta y vuelta por un poco de harina que verteremos sobre nuestra encimera o sobre cualquier superficie de la cocina limpia.
  3. En una cazuela, calentamos un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra. Cuando veamos que empiece a calentar (saldrá humo), añadimos los trozos de conejo pasados por la harina. Aquí, debemos dorarlos. Esto lo conseguiremos a fuego alto o fuerte durante unos minutos y dándole la vuelta de vez en cuando para que el cocinado sea equitativo. Una vez bien doraditos, retiramos el conejo en un plato aparte mientras seguimos cocinando el resto de ingredientes.
  4. En la misma cazuela donde hemos hecho el conejo, agregamos, primero, los dos dientes de ajo que habíamos picado. Unos segundos, no más. A continuación, lo acompañamos con la cebolla y la zanahoria. Rehogamos hasta que veamos que los ingredientes empiecen a estar tiernos.
  5. Añadimos el conejo de nuevo a la cazuela, ahora ya con la verdura incluida, y removemos bien. También incorporaremos una cucharada sopera de mostaza y una ramita de romero para darle sabor y un vaso de vino blanco para elaborar la salsa.
  6. Removemos todo bien con una cuchara de madera para que se impregne el sabor en el conejo. Tras removerlo todo bien, dejamos reposar unos minutos para que el alcohol del vino blanco se evapore con el hervido.
  7. Pasado este tiempo de hervido, añadimos medio vaso de agua para equiparar la pérdida y dejamos cocinar durante tres cuartos de hora aproximadamente a fuego lento. De esta forma el conejo adquirirá una textura tierna y jugosa perfecta para ser degustada.
  8. Por último, separamos la carne de la salsa y, ésta, si lo deseas, puede ser triturada para que adquiera una textura única y heterogénea.
  9. A la hora de emplatar, repartimos la carne de conejo equitativamente entre los comensales y sobre ésta vamos añadiendo la salsa.