¿A que no sabías que hay albóndigas que no están preparadas con carne? Pues aunque no te lo creas, así es. También las hay de pescado. Es por ello que esta receta la dedicamos a preparar unas albóndigas de merluza en salsa verde para que sean una delicia alternativa a las típicas merluzas de carne que siempre comemos. El mecanismo será el mismo, lo único que cambia será su sabor y la procedencia de la carne del ingrediente principal. En este caso emplearemos la merluza, el pescado con el filete más apto para preparar albóndigas debido a su suave textura y a su escasez de espinas que, naturalmente, molestarían en la ingesta.

Para rematar nuestra receta de albóndigas de merluza, las bañaremos en una salsa verde acorde perfectamente al sabor del pescado que hará de este plato un plato principal de gran nivel acompañado por una suave guarnición de verdura al horno o a la plancha. Si lo preferís, también pueden ser una buena tapa si decidís hacer un “picoteo” en vez de una cena o comida de menú.

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Receta de albóndigas de merluza en salsa verde
Instrucciones
  1. Para empezar a preparar nuestras ricas albóndigas de merluza, tendremos que cortar medio kilo de lomo de merluza en pequeños daditos. Más tarde, la picaremos como si estuviésemos haciendo carne picada. Lo mismo que una albóndiga de carne, vaya.
  2. Ahora, en un bol, colocamos la merluza picada junto a un poquito de perejil picado y un diente de ajo previamente pelado y picado. A su vez, remojamos en 100 ml de leche 150 gramos de miga de pan duro (del día anterior por ejemplo) y un huevo batido. Dejamos remojar hasta que empiece a empaparse bien. Más tarde, añadiremos el pan remojado en el bol y removeremos todo hasta tener una masa homogénea.
  3. Cuando la tengamos lista, formaremos bolitas que, posteriormente, serán nuestras albóndigas. El tamaño será a vuestro gusto, pero ya sabéis cómo son las albóndigas, ¿verdad? Tampoco os paséis. No las queremos ni muy grandes ni muy pequeñas.
  4. Rebozamos las albóndigas por harina y las preparamos para freírlas. Calentamos abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén y vamos cocinando poco a poco las albóndigas hasta que veamos que adquieran un color doradito.
  5. Vamos sacándolas poco a poco y las escurrimos en papel de cocina con el objetivo de retirar el exceso de aceite y tenerlas perfectas.
  6. Reservamos las albóndigas ya fritas y nos preparamos para la salsa verde. Para ello, primero picamos una cebolla en pequeños trocitos y, en otra sartén, la cocinamos junto a un par de dientes de ajos picados con un chorrito de aceite. Cocinamos hasta que la cebolla empiece a ablandarse. En ese momento verteremos 50 ml de vino de Jerez y dejamos que su líquido se evapore. Entonces añadiremos medio litro de caldo de pescado y dejamos cocinar durante un cuarto de hora a fuego lento.
  7. Pasado un cuarto de hora, introduciremos las albóndigas en la salsa verde y removemos para que el sabor de la salsa se impregne perfectamente en las albóndigas. Dejamos cocinar a fuego suave durante unos cinco minutos más para que esté todo perfecto.
  8. Por último, servimos y, como consejo, espolvoreamos un poquito de perejil por encima para que adquiera un sabor más rico.