Aunque su nombre engañe, el origen de nuestra siguiente receta, el arroz a la cubana, es un plato típico de nuestro país. No de Cuba no, ¡de España! Eso sí, tiene mucho sentido que se llame como se llama porque todo indica que su origen surgió cuando el Imperio Español todavía operaba por tierras cubanas. Allí, ante la falta de recursos para platos de lujo, con la mezcla de sabores de ingredientes de la zona asequibles para todos como el arroz blanco, el tomate, los huevos o los plátanos, surgieron platos tan exóticos y extravagantes por entonces como el arroz a la cubana.

Actualmente, no hay restaurante o bar español que alguna vez haya ofrecido arroz a la cubana en alguno de sus menús diarios más económicos. Y es que, además de barato, también es un buen manjar que os animamos a elaborar con esta receta.

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Receta de arroz a la cubana
Plato Arroces
Raciones
Personas
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Instrucciones
  1. Lo primero que debemos hacer para empezar con el arroz a la cubana es enjuagar y lavar bien el arroz blanco bajo el agua del grifo. Esto eliminará cualquier suciedad previa.
  2. Calentamos abundante agua en una olla o una cazuela junto a un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Debemos llevarlo hasta ebullición. Entonces, echamos el arroz y dejamos cocinar a fuego lento durante unos quince o veinte minutos. Eso sí, debemos remover de vez en cuando con una espátula para que no se apegue el arroz en la olla.
  3. Mientras tanto, podemos aprovechar el tiempo de la cocción del arroz para ir preparando otros ingredientes. Primero, pelamos los plátanos y los cortamos horizontalmente en dos piezas.
  4. En una sartén, calentamos un chorrito de aceite y doramos los plátanos por ambos lados. Sólo dorarlos, no nos pasemos. Cuando lo consigamos, los retiramos y los reservamos para mezclar con próximos ingredientes.
  5. Posiblemente el arroz ya lo tengamos listo, así que, tras escurrirlo bien y dejarlo reposar unos minutos para que obtenga la textura sólida necesaria, iremos preparando el tomate frito y los huevos fritos.
  6. No cambiamos de sartén, vamos adonde habíamos dorado los plátanos y echamos 250 gramos de tomate frito de bote (también podemos hacerlo casero, pero así ahorraremos tiempo). Lo cocinamos hasta calentarlo bien y lo dejamos a un lado.
  7. Antes de cocinar los huevos fritos, lo suyo es empezar a emplatar para que los huevos sirvan como capa superior de nuestro plato. Así que, servimos equitativamente en cada plato el arroz ya bien escurrido, dos mitades de plátano por plato y el tomate frito.
  8. Es habitual “montar” el arroz en una especie de torre o cuadradito para darle un toque más elegante al resultado final, para ello podemos utilizar o bien moldes de cocina, o bien cualquier vaso de boca grande.
  9. Por último, ya nos ponemos con la guinda del plato: los huevos fritos. Echamos algo más de aceite a la misma sartén donde habíamos cocinado y hacemos uno por uno los huevos fritos. Estos irán en la parte superior de cada plato para dar por finalizada esta receta tan rica y económica. ¡A comer!