Ahora que llega el verano y el buen tiempo, es refrescante introducirse en el grandioso mundo de los postres agradables y, sobre todo, fresquitos. Pues bien, hoy, para acercarnos más a la tan ansiosa playa, os traemos una receta de crema de limón muy característica de la época estival en la que la crema forma el relleno de un limón propiamente dicho que, además, nos servirá de recipiente.

Esta crema de limón es una receta muy tropical que nos permitirá disfrutar doblemente del sabor del limón. Para los amantes de este sabor, no podríais estar más de enhorabuena. Así que, sin más dilación, tomad nota, que aquí llega esta fabulosa y sencilla receta.

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Receta de crema de limón
Plato Frutas, Postres
Raciones
Personas
Ingredientes
Plato Frutas, Postres
Raciones
Personas
Ingredientes
Instrucciones
  1. Lo primero que debemos hacer es, de los cinco limones que tenemos para hacer esta receta (para cuatro personas), uno, utilizarlo en primer lugar para rallar toda su corteza. Ésta, la reservaremos en un platito para pasos posteriores.
  2. Nos introduciremos ya en la base (nunca mejor dicho) de la receta, es decir, el limón. Como he comentado antes, cada limón servirá, además de utilizarlo como ingrediente para elaborar la crema, como superficie/taza en la que servirla. Para ello, cortaremos horizontalmente unos pocos centímetros desde una de las dos bases. Lo suficiente como para que se pueda mantener en pie. No debe llegar a la pulpa del limón. Ahora, en la parte opuesta donde hemos hecho este pequeño corte, tendremos que cortar horizontalmente el limón casi a la mitad (dos tercios de él) para extraer su interior.
  3. Retiramos la pulpa de todos los limones con mucho cuidado de no afectar a la piel exterior. Con un cuchillo desafilado o con una cuchara no habría ningún problema.
  4. Juntamos todas las pulpas extraídas de los limones y exprimimos hasta crear un zumo de limón.
  5. Las cáscaras vacías de los limones (tanto las inferiores como las superiores) las guardaremos en una pequeña bolsita y la introduciremos al congelador un par de horas para obtener un frío agradable que combatirá el calor veraniego.
  6. En un bol, montamos 200 ml de nata líquida. Paralelamente, batimos 150 gr de leche condensada hasta dar con una textura cremosa. Cuando lleguemos a este punto, sin dejar de batir, añadiremos el zumo de los limones exprimidos previamente y la ralladura del limón extra. Removemos todo bien y, por último, añadiremos la nata montada con movimientos suaves.
  7. Pasado ya el tiempo en el que las cáscaras han estado expuestas al congelador, introduciremos la crema de limón en una manga pastelera y rellenaremos uno por uno cada recipiente natural. Colocamos las tapas de cada limón y, si no va a ser servido de inmediato, lo guardaremos en el frigorífico hasta la ocasión.