Croqueteros y croqueteras de todo el mundo, atentos a esta receta. ¡Os encantará!, ¿por qué? Porque, como buenos croqueteros, siempre estáis buscando nuevos retos para vuestro paladar. Dejamos atrás las croquetas de cocido, las croquetas de jamón serrano o las croquetas de boletus. Damos un paso más con esta receta de croquetas de espinacas y queso azul. Se te hace la boca agua, ¿verdad?

Esta combinación del sabor vegetal de las espinacas y el sabor del queso azul encaja de diez. Si no, pensad en muchas pizzas que se preparan con estos dos ingredientes. Todo un manjar, vaya.

En conclusión, con esta receta de croquetas de espinacas y queso azul prepararás una de las tapas más clásicas de la cocina española, pero además, le darás un toque glamouroso, diferente y, lo que es más importante al fin y al cabo: más rico.

Imprimir receta
Receta de croquetas de espinacas y queso azul
Raciones
Personas
Ingredientes
Raciones
Personas
Ingredientes
Instrucciones
  1. El primer paso para elaborar nuestras propias croquetas de espinacas y queso azul consiste en preparar las espinacas. Obviamente, hay que cocinarlas previamente. En un cazo o una ollita llena de agua y una pizca de sal, coceremos durante unos cinco minutos aproximadamente 200 gramos de espinacas.
  2. Pasado los cinco minutos de cocción de las espinacas, las escurrimos unos minutos sobre un colador. Mientras se escurren, ponemos una sartén al fuego junto a un chorrito de aceite de oliva virgen extra. En vez de aceite, también se puede emplear mantequilla.
  3. Cuando empiece a hervir el aceite de la sartén, rehogaremos las espinacas junto a dos cucharadas de harina. Removemos bien hasta que las espinacas absorban la harina.
  4. A continuación, vamos vertiendo en la sartén un par de vasos de leche. Poco a poco, con cuidado, y sin dejar de remover las espinacas. Removemos hasta que las espinacas vuelvan a observar la leche. Seguimos echando leche hasta que se forme una especie de bechamel con la textura típica y adecuada para hacer croquetas.
  5. Ahora, añadimos 50 gramos de queso azul y removemos con el objetivo de hacerlo fundir junto a la bechamel de espinacas. Es importante que repartamos el queso por toda la sartén para que se reparta su sabor.
  6. Apagamos el fuego, retiramos la bechamel y dejaremos enfriar. Cuando estén listas, las rebozaremos previamente por un huevo batido y pan rallado antes de darles forma. Cogemos un puñado de bechamel, la pasamos por el huevo y el pan rallado y le damos la forma. O bien alargadas o bien redondas.
  7. Una vez formadas, sólo faltaría freírlas en una sartén con abundante aceite de oliva. Les tenemos que dar una pasada hasta que veamso que tomen color. No hay que cocinarlas demasiado. Las dejamos escurrir sobre papel absorbente y ya estarían listas para servir. ¡Ñam, ñam!