En verano siempre es agradable meterse a la cocina para preparar platos fresquitos, con poca elaboración, ricos y prácticos. Esto corresponde perfectamente con el mundo de los postres, uno de los mundos más explotados en esta calurosa estación del año. Para ello, hoy os traemos esta receta de espuma de fresones que juega en una liga intermedia entre el mouse y el helado. Algo diferente a lo de siempre que podemos preparar con el objetivo de sorprender y deleitar a nuestros comensales después de un banquete previo.

Para esta espuma hemos elegido los fresones porque a) son una fruta fresca rica para el verano y b) en espuma, los fresones adquieren una textura y color perfecto para ser considerado como uno de los postres del verano.

¿Vamos a la cocina a por ello?

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Receta de espuma de fresones
Plato Frutas
Raciones
Ingredientes
Plato Frutas
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Ingredientes
Instrucciones
  1. Antes de ponernos a preparar el postre, tenemos que apartar cuatro fresones para guardarlos como decoración. Con los restantes, ya nos ponemos manos a la obra con la receta.
  2. Lavamos el resto de fresones bajo el grifo del agua, secamos bien (importante) y, a continuación, le quitamos los rabitos y los cortamos en pequeños daditos. Los reservamos en un pequeño bol.
  3. En una cacerola, calentamos ahora aproximadamente un vaso de agua. Cuando veamos que empiece a hervir, añadiremos un sobre de gelatina de fresa (aproximadamente serán unos 85 gramos). Removemos hasta que esté totalmente disuelta. Cuando esto suceda, apagamos el fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente hasta que veamos que empiece a obtener una textura más sólida.
  4. A continuación, montamos 350 ml de nata líquida junto a 50 gramos de azúcar.
  5. Mientras tanto, en un bol, batimos la gelatina que habíamos preparado antes hasta que veamos que obtenga una textura espumosa. A ésta le añadiremos la nata montada con el azúcar. Eso sí, poco a poco mientras removemos con una espátula de goma con suaves movimientos. Con este movimiento evitaremos que la nata baje y la tendremos siempre a nuestro gusto, es decir, esponjosa.
  6. Ahora ya será turno de ir emplatando el postre. Primero, en cuatro vasos transparentes o en cualquier recipiente de cristal estilo mouse, distribuimos en la base equitativamente las fresas que habíamos apartado en el primer paso cortadas en taquitos. Por encima, distribuimos ahora la espuma entre los cuatro vasitos. Tapamos todo con film transparente y los metemos en la nevera durante un par de horas para tenerlo perfecto. Si ha sobrado algún fresón extra, se pueden cortar horizontalmente y ponerlos por encima como decoración.