La Semana Santa es una fecha muy especial para muchos españoles por la tradición y la devoción que ello conlleva, pero también, más allá de las procesiones y las misas de estas fechas, la gastronomía se viste de gala para traernos varios platos típicos de estas fechas.

Especialmente, las pastelerías son los lugares donde mayor explosión tiene la Semana Santa, y es que los dulces son los platos que más se adaptan a la tradición religiosa de estas fechas. ¿Uno de los más típicos? Posiblemente, la leche frita, un postre compuesto por harina, leche, azúcar y canela que es toda una delicia no sólo para estas fechas, sino para cualquier menú en el que queramos hacer un postre a la altura.

 

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Receta de leche frita
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Instrucciones
  1. Para empezar con este rico postre, en una cazuela, calentamos un vaso y medio de leche. Cuando empiece a hervir, vertemos también 200 ml de leche condensada, una rama de canela y la corteza de un limón previamente rallado.
  2. Removemos bien todos los ingredientes hasta que la leche empiece a hervir. Cuando esté lista, colamos la leche y la reservamos aparte para próximos pasos.
  3. Ahora, en un bol, echamos 65 gramos de harina de maíz refinada y, sobre él, vertemos un vaso de leche. Removemos bien con una varilla hasta formar una pasta sólida.
  4. En el bol, sobre la harina refinada, echamos la leche que habíamos calentado previamente con la leche condensada, la rama de canela y el limón rallado. Mezclamos todo bien hasta que, de nuevo, forme una pasta homogénea sin que quede un solo grumo.
  5. Vertemos toda esta masa a una nueva cazuela que, posteriormente será cocinada a fuego suave durante unos minutos. Concretamente, hasta que espese.
  6. Llevaremos todo ahora a una fuente y dejamos enfriar.
  7. Cuando consigamos que la masa esté bien sólida (textura de crema) y lo suficientemente fría, la sacamos de la fuente y la cortamos en pequeñas raciones con forma cuadrada o rectangular.
  8. El siguiente paso es rebozar cada trozo de leche frita. Para ello, los pasamos, primero, por harina y luego, por huevo batido. Posteriormente los freiremos en pequeñas tandas en una sartén con abundante aceite caliente.
  9. Por último, tras escurrirlos y dejarlos enfriar sobre un plato con papel de cocina, espolvoreamos equitativamente azúcar y canela. ¡Y lista para servir nuestra leche frita! Una recomendación: servir con nata.