Es verano, hace calor, sí, de acuerdo. Pero no por ello debemos dejar de lado algunas comidas “de caliente” llenas de nutrientes y fortaleza para nuestro cuerpo. Y más ahora, algo necesario como lo que más. Para ello, os traemos una de las sopas más tradicionales con la que nos podemos tocar: la mítica sopa de cebolla.

Esta receta de sopa de cebolla es una de las sopas procedentes de la cocina francesa que más vueltas al mundo ha dado. Y es que su acompañamiento con un chorrito de vino blanco la hace tan deliciosa, como especial. Y bueno, en España no podemos quejarnos de la calidad de nuestro vino blanco. Vaya, nada que envidiar a la receta original francesa.

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Receta de sopa de cebolla
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Instrucciones
  1. Para honrar el nombre de la sopa, el primer paso, será el de pelar y cortar cuatro cebollas (grandes a ser posible) en juliana.
  2. A su vez, calentamos una olla con una cucharadita de aceite vegetal y 50 gr de mantequilla para que se derrita. Una vez consigamos este objetivo, añadiremos los trozos de cebolla cortados previamente en juliana. Ah, y no olvidéis sazonar con una pizca de sal y otra de pimienta negra molida. Removemos un poquito con una espátula, y dejamos sofreír todo a fuego lento durante un cuarto de hora o veinte minutos.
  3. Pasado este tiempo de cocción, acompañaremos a la cebolla con una cucharada de harina que removeremos bien hasta que se impregne con todos los ingredientes. Dejamos reposar un par de minutos y, en seguida, verteremos unos 25 cl de vino blanco junto a un litro de agua. Volvemos a sazonar con una pizca de sal y pimienta para, de nuevo, a fuego lento, dejar cocinar durante otros veinte minutos más (incluso un poquito más ahora).
  4. Mientras tanto, podemos aprovechar para cortar una barra de pan en varias rodajas de unos cuatro centímetros de grosor. Ésta será la base de nuestra sopa de cebolla que le dará un toque especial y único. Cada rodaja de pan será untada con mantequilla por ambos lados y, colocadas en una bandeja con un poco de queso Emmenthal, hornearemos durante unos diez minutos o un cuarto de hora.
  5. Ahora, ya tendremos listo, por un lado, la propia sopa en sí y, por otro, el acompañamiento del pan con queso fundido. Así que vamos al último paso en el que también utilizaremos el horno. En diversos cuencos especiales para introducir en el horno, servimos la sopa de forma equitativa y, de la misma forma, haremos lo propio con el pan tostado y un poco más de queso rallado para el último horneado.
  6. Horneamos la sopa durante unos cinco minutos, lo suficiente para que se hornee el queso, e, inmediatamente, serviremos bien calentita nuestra rica sopa de cebolla.