La receta que os traemos a continuación no podía estar más de moda últimamente en el mundo de la cocina. Se trata del tartar, una receta bastante de actualidad debido a la gran influencia de la cocina asiática y la locura (o postureo) por el sushi. El tartar es una receta tradicionalmente de carne o pescado crudo acompañada, ocasionalmente, por una salsa especial. Nosotros para esta receta vamos a romper con la tradición y prepararemos uno formado por tomate y queso mozzarella. Eso sí, no romperemos con su tradicional montaje en forma de torre. Así que manos a la obra, porque con esta receta de tartar de tomate por fin podrás presumir de estar a la moda en el mundo de la cocina. Si no lo estabas ya, claro.

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Receta de tartar de tomate
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Instrucciones
  1. Para preparar nuestro tartar de tomate, lo primero que debemos hacer es hacerle un pequeño corte en forma de cruz a la base de todos los tomates. El total de tomates es de cuatro por persona, en el caso de esta receta, lo haremos en dieciséis tomates.
  2. Calentamos agua en una cazuela y, cuando esté hirviendo, escaldamos los tomates durante no más de un minuto. Vamos sacándolos y escurriéndolos de uno en uno para, a continuación, colocarlos en un bol lleno de agua bien fría. Con esta operación nos será muy fácil quitarles la piel. Una vez “desnudos”, los cortamos por la mitad retirándole todo tipo de pepitas.
  3. Ahora, seguimos cortando los tomates. Esta vez, en pequeños taquitos. Muy pequeños, lo máximo que podamos. Los dejamos reposar en un escurridor durante un cuarto de aproximadamente para que escurran totalmente cualquier tipo de agua.
  4. A continuacion, en un cuenco, vertemos dos cucharadas de mermelada de tomate junto con otras dos cucharadas de mostaza rústica y unos tallos de cebollino previamente picados. Lo removemos todo bien para mezclar los tres ingredientes.
  5. En esto bol, una vez bien escurridos, añadiremos también los taquitos de tomate. Removeremos de nuevo para mezclar el nuevo ingrediente. Salpimentamos y aliñamos con aceite de oliva virgen extra. ¿Sabéis que va ahora? Exactamente, remover de nuevo.
  6. Escurrimos una bola de mozzarrella y, al igual que el tomate, la cortamos en pequeños taquitos y ya nos pondremos a preparar nuestro tartar.
  7. Cogemos los platos de nuestros comensales y vamos distribuyendo ingredientes. El truco es usar un aro metálico de cocina para tomar la forma cilíndrica de un tartar. La fórmula es la siguiente: primero, en la base, añadimos una capa de tomate; luego, en el medio, una de mozzarella; y, por último, en la superficie, otra capa de tomate.
  8. Por último, espolvoreamos sobre el tartar una pizca de sal en escamas y, como decoración, unas ramitas de cebollino.