El Día de Reyes es la culminación de unas semanas festivas en las que el buen comer ha reinado en varios momentos clave. Véase cenas de empresas, cenas de Nochebuena y Nochevieja, o comidas de Navidad. Éste es el último día en el que nuestra dieta está de vacaciones durante unos días, es el último día en el que nos podemos permitir un último exceso. Pero eso sí, siempre con moderación.

La noche de antes, la Noche de Reyes, lo típico es comerse el rico Roscón de Reyes acompañado de un buen chocolate caliente. Siempre solemos comprarlo ya hecho, pero aquí os enseñamos cómo hacer un buen Roscón de Reyes casero para sorprender a tus comensales.

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Receta del Roscón de Reyes casero
Tiempo de preparación 1 hora
Raciones
personas
Ingredientes
Tiempo de preparación 1 hora
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Ingredientes
Instrucciones
  1. El primer paso es empezar a preparar la masa que formará la estructura central del roscón. Para ello, fundimos la mantequilla en una pequeña olla a fuego lento. Cuando la veamos que esté lista, la dejamos enfriar dentro de la propia olla.
  2. A su vez, en otro recipiente, calentamos un tercio de vaso de agua en el que disolveremos la levadura en polvo.
  3. Ahora, es el turno de mezclar los dos pasos anteriores en un bol más grande en el que se empezará a hacer la masa del roscón. Es decir, mezclamos el agua con la levadura (todavía caliente) y la mantequilla derretida. Removemos con una espátula.
  4. Rallamos la piel del limón y de la naranja para echarlas en el próximo paso.
  5. A esta masa, la acompañará el azúcar, un poquito de sal para darle un toque diferente, rompemos dos huevos dentro y la ralladura previamente mencionada. Todo esto hay que batirlo bien, bien con una batidora.
  6. Mientras batimos, debemos añadir con mucho cuidado y poco a poco medio kilo de harina. Hay que seguir mezclar porque debe quedar una pasta bastante compacta. Más o menos alrededor de unos diez minutos calculo.
  7. En una mesa con un poco de harina espolvoreada, amasamos durante un tiempo hasta que la masa sea lo suficientemente elástica como para poder cocinarla bien. Cuando lo creamos conveniente, debemos dejarla reposar un cuarto de hora aproximadamente.
  8. Es el turno de darle forma al roscón con la masa. Es decir, alargar la masa hasta que tenga un grosor suficiente y juntamos ambos extremos formando una circunferencia hueca o, para que nos entendamos mejor, un donut.
  9. Después, para el glaseado que irá por encima, batimos un huevo al que le añadiremos un nuevo vaso de azúcar. Batimos y batimos hasta que esté bien mezclado.
  10. Con el huevo batido untamos bien toda la superficie de la masa del roscón hasta que quede bien húmedo y ya, al horno.
  11. Tras estar bien precalentado, hornearemos el roscón alrededor de 30 minutos.
  12. Cuando esté bien cocinado, rodearemos su superficie con la fruta confitada a vuestro gusto. Ah, y para mayor sorpresa, también podemos incluir algún regalito en el interior forrado en un plástico. Haba de la suerte incluida.