¿Habéis visto la saga de películas de animación de Shrek?, ¿a que el muñeco de jengibre charlatán es uno de vuestros personajes más queridos por lo divertido que es? Bueno, si no es el tuyo será el de vuestros hijos. Bien, gracias a esta receta podrás hacer tus propios muñecos de jengibre ideales para que los más peques de la casa (y los no tan peques) empiecen a impregnarse del espíritu navideño y familiar de la época.

Normalmente es un postre tradicional del norte de Europa y de las islas británicas que, con la tradición y la cultura literaria se ha convertido en algo mundialmente conocido. Tan conocido que desde ahora podrás hacerlo tú mismo en tu cocina.

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Receta de galletas de muñecos de jengibre de Navidad
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Instrucciones
  1. Empezamos esta divertida receta (por el resultado final más que nada) mezclando en un bol cien gramos de mantequilla cortada en pequeños tacos rectangulares con, aproximadamente, unos cien gramos de azúcar de panela. Mezclamos y aplastamos hasta que todo quede en una pasta compacta.
  2. Los siguientes ingredientes que debemos añadir a la mezcla del bol son un huevo crudo y medio vaso de miel. Si tienes miel de caña de azúcar, perfecto. Si no, la miel normal también es válida.
  3. Seguimos amasando y mezclando todo en el bol. Ahora, es el turno de echar el resto de ingredientes: 350 gramos de harina, una cucharada de canela, otra de jengibre en polvo y un poquito de nuez moscada. Ah, y no nos olvidemos de la media cucharada de bicarbonato.
  4. Mezclamos todo bien hasta que empiece a tomar la forma de una masa más parecida al turrón blando de Jijona que a otra cosa. Al igual que ésta, es algo delicioso.
  5. Para reposar, una vez esté bien mezclada la masa, la introducimos en papel film transparente y hacemos una especie de bola o pelota con ella. La dejamos reposar en la nevera algo más de una hora para que coja la textura adecuada.
  6. El frío sirve para, después, amasar bien. Amasamos hasta tener una lámina de medio centímetro de grosor. Lo suficiente como para hacer una galleta bien manejable.
  7. Es el turno de moldear las galletas con la forma de un muñeco, el muñeco de jengibre. En cualquier pastelería o todo a cien puedes encontrarte con estos moldes, si no, es muy fácil hacer uno casero.
  8. Hacemos todos los muñecos de jengibre posibles que nos permita la masa que tengamos estirada. Si no caben más, la volvemos a unificar y a amasar. Así hasta que no quede masa suficiente como para hacer un muñeco nuevo.
  9. Por último, sobre un papel vegetal, las metemos en una bandeja al horno calentado a 180º durante algo menos de un cuarto de hora. No te vayas demasiado lejos porque cada horno es un mundo. No queremos muñequitos quemados, ¿verdad?
  10. Una vez cocinados y enfriados durante varios minutos (cuidado, que al sacar del horno son muy frágiles) tendremos nuestras galletas con forma de hombrecillos de jengibre. Para mayor personalización, con una crema pastelera especializada de colores, podremos ponerle cara y vestirle.