¿Cansado de ver siempre los mismos platos y los mismos entrantes en cada cena o comida navideña? Pues presta atención, que os traemos una receta muy rica y muy, muy sencilla de hacer que deslumbrará entre los clásicos entrantes de toda comida de Navidad. A su vez, posee la esencia de algo clásico en estas fechas: el marisco.

Hablamos de la tapa de mejillones rellenos y rebozados con bechamel. O, como se conoce tradicionalmente en los bares más españoles de nuestra geografía: tigres.

Los tigres son un aperitivo que ameniza de forma grata y acertada (al ser marisco) tus cenas de navidad y que, además, no te hace falta un elevado conocimiento de cocina. ¡Es muy fácil!

Imprimir receta
Receta de mejillones rellenos (tigres)
Raciones
Personas
Raciones
Personas
Instrucciones
  1. Empezamos la receta de esta rica tapa tradicional de la cocina española lavando y limpiando un kilo de mejillones (para 4 personas). Es recomendable que los mejillones que ya estén abiertos antes de ser cocinados se desechen para esta receta, no nos sirven.
  2. En una cazuela o una sartén grande (importante) vertemos un vaso de vino blanco junto a una hoja de laurel. Calentamos. Echamos los mejillones y les damos una pasada en la sartén hasta que empiecen a abrirse. Como han entrado en la cazuela, se van. Los retiramos en un plato aparte.
  3. Ahora es turno de hacer el relleno. Para ello, en otra sartén, con un chorro de aceite de oliva empezamos a cocinar una cebolla, un pimiento verde y tres dientes. Todo muy cortadito y picadito.
  4. Pelamos un tomate y lo cortamos en pequeños trocitos que serán añadidos a la sartén del relleno. Salpimentamos y removemos un poquito hasta que veamos que empiece a dorarse y el agua creada por los alimentos empiece a disolverse. Un par de minutos aproximadamente.
  5. Mientras hacemos el relleno, de los mejillones cocinados extraemos su carne interior y las cortamos también en pequeños trocitos que serán mezclados con el resto de ingredientes. Cocinamos todo bien. Importante: guarda las cáscaras para luego.
  6. Paralelamente hay que hacer la bechamel. ¿Cómo se hace te preguntarás? Muy fácil. En una sartén, con un chorro de aceite, añade menos de un vaso de harina y casi un litro de leche (aproximadamente) poco a poco y sin dejar de remover todo. Mientras, echamos un poco de sal y pimienta y dejamos cocinar a fuego suave durante unos diez minutos sin dejar de remover de vez en cuando.
  7. Cuando la bechamel esté lista, la vertemos con el resto del relleno y removemos hasta que todo esté bien impregnado.
  8. Por último, cuando todo esté perfecto, llega el turno de rellenar los mejillones. O mejor dicho, las cáscaras que teníamos vacías aparte. Tras meterles el relleno, las pasamos por harina, huevo y pan rallado (el empanado) y las freímos en una sartén con abundante aceite o en una freidora.
  9. Cuando estén bien dorados por ambas partes ya los tendremos listos. Emplatamos y ¡a comer!