Nos vamos al sur de España para traeros uno de los platos más típicos y deliciosos de la parte de Andalucía y algunas zonas de Castilla-La Mancha: las patatas a lo pobre.

Esta receta suele utilizarse como guarnición de platos principales de carnes y pescados varios, pero, su gran peso como plato individual la ha terminado convirtiendo en algo más que una simple guarnición. Son perfectas para todo un entrante de lujo.

Sin más dilación y sin que su nombre os engañe (se llaman patatas a lo pobre porque los ingredientes originales surgieron de lo primero que encontraban por la cocina), aquí os dejamos una receta de patatas a lo pobre para chuparse los dedos.

 

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Receta de patatas a lo pobre
Instrucciones
  1. Antes de empezar, decir que las patatas a lo pobre, aunque parezca que sean cocinadas al horno, realmente se cocinan en la sartén. Aunque ojo, no hay que llegar a que se conviertan en patata frita. Hay que buscar un punto medio.
  2. Ahora que ya sabemos la técnica, vamos a ponernos con la receta. Primero, pelamos cuatro patatas y las cortamos en finas rodajas redondas. A su vez, también cortamos un pimiento verde y un pimiento rojo en trozos más pequeños que los de las patatas. Por último, una cebolla cortadita en juliana bastante fina.
  3. A continuación, calentaremos en una sartén abundante (importante) aceite de oliva virgen extra. Pero ojo, antes de que empiece a calentar el aceite, ya echaremos con cuidado todos los ingredientes que habíamos preparado anteriormente más tres dientes de ajo enteros. No hay que dejar que caliente para cocinar poco a poco y lentamente. De esta forma conseguiremos la textura confitada que queremos para estas patatas a lo pobre.
  4. Cocinamos a fuego lento durante unos quince minutos y por entonces ya tendremos las patatas en el punto que queríamos: apunto de deshacerse, pero todavía no. Cuando estemos en este punto (lo sabremos porque el aceite empezará a hervir), subiremos la potencia del fuego durante unos cinco minutos para dorar las patatas. Tampoco nos pasemos en su cocinado.
  5. Un truco para que adquiera la consistencia y el “crujido” perfecto es retirar el aceite de la sartén y cocinar, el último paso con fuego alto, con el poco aceite que se quedaría en la sartén. Aquí, tras cinco minutos, es donde las patatas a lo pobre adquieren su textura tan tradicional.
  6. Por último, escurrimos todos los ingredientes en un colador debido al abundante aceite con la que las hemos cocinado.
  7. Ya sólo nos faltaría emplatar. Como tradicionalmente es un plato de entrada, las colocaremos equitativamente en una fuente o en un par de fuentes según el número de comensales. Siempre queda bien espolvorear un poco de perejil picado por encima para darle un toque más sabroso. Incluso, en algunos casos, también viene bien unas gotitas de vinagre.