Navidad: familia, sentimientos, promesas, regalos, y, sobre todo, buen comer. Para ponerle punto y final a toda comida durante las fechas navideñas del año, el polvorón siempre será el rey. No hay café, té o copita de champán sin polvorón.

Normalmente, pocos son los que se meten en la cocina para hacer polvorones caseros, es una tradición que se está perdiendo. Ahora solemos comprarlos del supermercado, pero para no perder la tradición y, además, ser la estrella de la Navidad haciendo este postre tan característico y ganándote el paladar de tus más queridos, toma nota, que aquí tenéis una receta con la que podréis conseguirlo fácilmente.

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Receta de polvorones navideños caseros
Raciones
polvorones
Ingredientes
Raciones
polvorones
Ingredientes
Instrucciones
  1. El primer paso es tostar a fuego medio 200 gramos de harina de trigo en una sartén grande para que quepa bien toda la masa resultante.
  2. Mientras tanto, molemos o picamos (según tu tecnología disponible) 100 gramos de almendras. El resultado depende de tus gustos: si te gusta encontrar trozitos de almendra al morder el polvorón, no te emociones demasiado moliendo; pero si por el contrario te gusta morder una textura única, hazlo bien uniforme.
  3. Volviendo a la sartén con la harina de trigo, una vez empiece a coger un color y una apariencia similar a la arena añadimos 100 gramos de manteca de cerdo. Dejamos un fuego mínimo y vamos mezclando ambos ingredientes hasta que formen una pasta. Siguiendo con las referencias arenosas, la pasta resultante de la harina y la manteca parecerá unas arenas movedizas más bien tirando a barro. Y que con esta cosa tan desagradable a la vista pueda salir luego un postre tan increíble como los polvorones...
  4. En la propia sartén, añadimos ahora las almendras molidas a la masa, 100 gramos de azúcar glas y dos cucharaditas de anís. Removemos y removemos hasta que empiece a coger la consistencia típica de un polvorón.
  5. La masa hay que sacarla de la sartén y, dentro de cualquier recipiente, envolverla en papel de aluminio o papel film para dejarla dentro de la nevera algo más de una hora.
  6. Es el turno ahora de pasarle el rodillo. Y cuidado, porque la mercancía es frágil. Lo suyo sería dejar la masa con un grosor de poco más de un centímetro.
  7. Ahora, o bien con un molde hecho a medida o bien, si no tienes, simplemente con un vaso, marcamos y definimos los polvorones en la propia masa.
  8. Por último, sobre una bandeja, colocamos los polvorones resultantes y los horneamos durante 10 minutos por cada lado para que se tuesten igualmente por ambos lados.
  9. Una vez sacados del horno, le ponemos la puntilla final espolvoreando por encima algo de azúcar glas. ¡Y a comer! Ya tenemos un postre buenísimo y típico de Navidad para conquistar a tu familia a través del estómago.