Si el solomillo de cerdo de por sí ya es uno de los platos fuertes (nunca mejor dicho) de todo segundo plato de cualquier menú de restaurante, si le damos el toque de la salsa a la pimienta lo convertiremos en uno de los platos principales más demandados a la hora de comer. Es todo un manjar. Y no sólo en los restaurantes, claro está, en casa también podrás disfrutarlo.

Gracias a nuestra siguiente receta de solomillo de cerdo a la pimienta podrás comer en casa como si en un restaurante de calidad estuvieses haciéndolo. Además, todo en este plato tan gustoso y elegante será casero, la salsa también.

Así que ponte manos a la obra, invita a todos tus amigos y amigas, y queda como un auténtico chef.

 

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Receta de solomillo de cerdo a la pimienta
Plato Carne, Cerdo
Raciones
Personas
Plato Carne, Cerdo
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Personas
Instrucciones
  1. El primer paso para adentrarnos en la receta de este solomillo de cerdo a la pimienta es cortar dos solomillos (para cuatro personas) en pequeñas rodajas individuales para que posteriormente, a la hora de comer, ya esté la carne totalmente lista para ser pinchada con el tenedor sin necesidad de usar el cuchillo. A continuación, estos pequeños trozos de solomillo resultantes serán salpimentados.
  2. En seguida nos pondremos manos a la obra en su cocinado, pero antes, prepararemos el resto de ingredientes para tenerlos listos en su respectivo momento: pelamos dos patatas y las cortamos en finos gajos, y pelamos una cebolla y la picamos bien en pequeños trocitos.
  3. En una sartén, echamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y calentamos. Cuando empiece a salir el humo, cocinamos los trozos de solomillo cortados previamente. Con un par de minutos por cada lado será suficiente. El objetivo es dorarlos ya que más adelante volverán a pasarse por la sartén cuando tengamos lista la salsa de pimienta. Reservamos el solomillo en un plato aparte para ponernos ya a preparar la rica salsa.
  4. Aprovecharemos la misma sartén para empezar a realizar la salsa a la pimienta. Esperamos unos cinco minutos para que la temperatura descienda y encendemos el fuego lento. Vertemos 200 gramos de mantequilla y, cuando veamos que empiece a derretirse bien, añadimos la cebolla picada junto a un vaso de cognac.
  5. El fuego que aparecerá por el cognac será un indicativo para saber cuándo debemos añadir la nata líquida para cocinar y las dos clases de pimientas junto a una pizca de sal. Concretamente, cuando éste se apague. Removemos todo muy bien y dejamos cocinar durante unos minutos a fuego lento.
  6. Pasados unos minutos ya tendremos la salsa de pimienta lista, sólo faltaría freír las patatas fritas que servirán de guarnición y emplatarlo.
  7. Pero antes de emplatar, el último paso: mezclar en la sartén los taquitos de solomillo que teníamos aparte con la salsa. Lo mezclamos todo bien durante unos minutos a fuego medio y ya lo tendríamos perfecto para servir.
  8. Por último, emplatamos equitativamente según comensales los trozos de solomillo junto a las patatas fritas de la guarnición. Si deseáis, también podéis verter un chorrito de salsa sobre las patatas, pero como vosotros veáis.